Archive for September, 2008

Primer viaje a Japón (quinta parte y final | de Tokyo a Osaka)

Después de una noche de copas con la gente de Tokyo Beats, empezaba a inundarme una sensación de melancolía. Era sábado y a la mañana siguiente debía volver a Osaka dónde pasaría mi última noche para coger el vuelo de vuelta muy temprano.

Volvía a estar en el hotel de Shibuya con lo que no escatimé en fotos allí dónde no había podido los días anteriores, si soy sincero, mi mala memoria no me permite recordar todo lo que hice aquel día pero recuerdo muy bien que me esforcé en hacer realidad una idea que tenía en mente sobre la cantidad de gente que pasa por las calles más céntricas de ese barrio.

Smells Like Shibuya

Una de las fotos del set Smells Like Shibuya (en el enlace podéis ver el set entero de mi usuario en flickr)

Tenía muchas ganas de que llegara la noche para ir a cenar con dos personas que considero mis amigos en Japón así que mi último día en Tokyo pasó muy rápido. Quedé con Hiro y Ayumi en el manga café que tenía a cuatro pasos del Hotel y nos fuimos andando hacía el restaurante que estaba realmente cerca. El restaurante al que me llevaron se llama Hokkaido (北海道). Su nombre se debe a que el estilo de cocina es típico de la región de Hokkaido, una de las tres islas más grandes de Japón, la que está situada más al norte. Lo mejor de todo es que se encontraba dentro de un edifico en la tercera planta (como lo contamos aquí sería la segunda planta). Desde fuera del edificio nadie se puede imaginar que allí hay un restaurante con detalles en madera y con habitaciones de estilo tradicional a tan buen precio y no salía en ninguna de las guías de las que disponía, era la ventaja de ir con gente del lugar.

La cena fue de lo mejor, me deje recomendar en todo momento por Hiro y Ayumi y quedé impresionado con el cangrejo que nos sirvieron y que cocimos a fuego lento encima de la mesa, se ve que es algo muy habitual en Japón, sobretodo dentro de las casas. El problema llegó cuando con tantas preguntas y tanto hablar nos olvidamos del cangrejo y casi inundamos el local de vapor, por suerte todo quedó en algo anecdótico y no se nos quemó nada.

Para pedir la comida se hacía a través de una pantalla táctil inalámbrica encima de la mesa en la que podías ir consultando en todo momento a cuanto ascendía la cena y añadir más bebidas o más platos que a los poco minutos te traían a la mesa, ¡todo un lujo!. Al final, con bebidas y todo, no recuerdo exactamente cuánto dinero costó ya que fueron Hiro y Ayumi quienes me invitaron (creo que unos 6,000 yen, unos 36€), me supo muy mal que lo hicieran porque tan solo nos conocíamos del día anterior y no hubo manera de hacerles cambiar de opinión, de todas maneras la cena salió muy barata en comparación a lo que te saldría cenar en un sitio de las mismas características en Europa y tenía intención de volverlos a ver algún día que ellos visitaran Barcelona y aprovechar para devolverles el favor, véase la definición que hace Kirai en su blog sobre la cultura japonesa y la palabra “giri“, que viene a ser que siempre que recibes un favor te sientes en deuda con la otra persona y es de muy mal gusto no devolverlo, es casi una obligación. Todo acabó en una cena muy especial, llena de entusiasmo por parte de todos hacía la otra cultura y en la que nos contamos mutuamente muchos sueños para el futuro, ¡gracias a los dos!.

Al día siguiente por la mañana tomé un tren bala (shinkansen de tipo Nozomi) en dirección Osaka. Durante el viaje probé unos caramelos que me regalaron en la cena. La melancolía me recorría otra vez. Esta vez, sentado en el tren bala recordaba todo aquello que había vivido esos días y sobre todo mi encuentro con compañeros de la fotografía y el encuentro inesperado de mis amigos en Tokyo, Hiro y Ayumi.

En menos de tres horas me encontraba en el hotel de Osaka después de un viaje lleno de recuerdos. Osaka me pareció inmenso, sobretodo cuando vi la ciudad desde la ventana de mi habitación, me alegré de pagar 500 yen (3€ entonces) de más por unas vistas mejores.

Last Day in Japan (Osaka) II

Vistas desde la habitación del hotel en Osaka en la planta 24, la noche me costó 9500 yen (unos 60€ del momento)

Ese último día, di un paseo cerca del río y fui a comprar cuatro cosas al Yodobashi Kamera de Osaka, me fui muy temprano a dormir y el viaje de vuelta fue de lo más normal, un poco triste por volver a la rutina pero a la vez feliz de haber conocido a gente tan interesante y por volver a ver a la familia y a mi pareja. Una cosa tenía clara, volvería para visitar el resto de Japón y volvería a encontrarme con mis nuevos amigos.

Fin 「終わり」

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Primer viaje a Japón (cuarta parte, resúmen y anécdotas)

cycling with an umbrella

La primera fotografía que hice en Japón. Desde el tren con el que crucé Osaka para coger el Shinkansen desde el aeropuerto de Kansai

Esta serie, primer viaje a Japón, es un mero recordatorio para tener más claro lo que voy a hacer en el siguiente. En menos de dos meses voy a volar otra vez hacía este país tanto me atrae, su cultura, sus imágenes y contrastes, y su idioma me parecen muy interesantes. Cada día estoy más horas estudiando japonés, algo que hago por mi cuenta, y planeando el viaje, así que voy a hacer un resumen mucho más escueto y para finalizar voy a escribir unas anécdotas que me ocurrieron hacía el final del viaje.

De hecho, mi viaje, no estaba planeado. No visité muesos ni sitios turísticos de pago, sólo me llamaba la atención vivir el ambiente que hay allí y fotografiarlo. Además, tenia una cosa clara, ese no era el viaje que tenía preparado para mi, todo fue de imprevisto así que sabia que volvería, y eso es lo que voy a hacer dentro de muy poco.

cycling with an umbrella 27 Diciembre – Vuelo Barcelona – Tokyo
En el segundo post escribí información sobre mi método de como encontrar alojamiento y el viaje de ida a Japón
underground speed 28 Diciembre – Llegada a Osaka y Nozomi a Tokyo (Shibuya)
Shibuya excited 29 DiciembrePaseo por Yoyogi park, Harajuku y noche en Shibuya
DSC_0026 30 Diciembre – Roppongi
DSC_0056 31 Diciembre – Akihabara
No tenía alojamiento y finalmente, gracias a la ayuda del mismo hotel donde me alojaba, encontré un hotel en Akihabara, a un minuto del famoso Yodobashi Camera, el centro comercial de electrónica más grande del mundo
free as a bird in Tokyo 1 de Enero – Akihabara, Ueno y Ginza
2 y 3 de Enero – Akihabara, Asakusa y muchísimas fotos mientras me perdía por la ciudad
Jim O'Connell's 4 de EneroKyoto Me quedo en Tokyo

Tengo problemas con la estancia que reservé en Kyoto y todo está lleno. Después de mucho pensar me quedo en Tokyo y me establezco de nuevo en el primer Hotel (Business) dónde por cierto, me trataron muy bien.

Por la noche del 4 de enero es cuándo me alegro de haber perdido la oportunidad de ir a Kyoto, aún quedándome con un sabor agridulce porque debe ser un sitio precioso. Fui a un manga café para conectarme a internet, buscar información y enviar algún correo a la familia y amigos, de hecho no era la primera vez que iba a ese local para mirar el correo y descansar un rato, el caso está en que antes de salir por la puerta, una vez terminas tu sesión, pagas el tiempo consumido, conectado a internet o leyendo la brutal cantidad de manga que habita en las interminables estanterías de estos locales. Todo sucedió normalmente hasta que, al pagar y sin darme cuenta, deje a la vista mi pasaporte, un pasaporte con el que se puede intuir que hablo español, y justo ese fue el motivo por el cual la chica que me iba a cobrar preguntó si era del país que había allí escrito, todo me lo dijo en correcto español. Me quedé muy sorprendido del nivel que tenía, no era perfecto, pero la podía entender muy bien y empezamos a hablar sobre Barcelona, Gaudí, el Barça, los idiomas,… Luego me presentó a un compañero de trabajo con el que hablamos otro rato más sobre Gaudí y el Barça, este chico estaba estudiando arquitectura y va y me cuenta que le encanta el fútbol español (lo mejor fue ver su cara de sorpresa cuando le dije que no me gusta el fútbol).

Smells Like Shibuya

Una chica con prisa cerca del perro de Hachiko en Shibuya sin dejar de mirar su móvil

Sin darme cuenta, el tiempo iba pasando y justo esa noche, mientas había estado conectado había quedado con Falsalama, un fotógrafo excelente de flickr para ir cenar y quedar luego con más gente a tomar unas cervezas por el barrio de Shibuya (ver set de flickr con los enlaces). Me tuve que despedir de esos simpáticos dependientes que tanto les gusta hablar de Barcelona para ir hacía la estatua del perro de Hachiko, dónde había quedado con Falsalama y compañía. Los dependientes, Hiro y Ayumi, fueron geniales, me propusieron cenar esa misma noche por Shibuya, me supo mal pero les dije que no podía ser, que sería genial pero que ya tenia planes para esa noche. Me preguntaron si estaría aún por el barrio el día siguiente para ir a cenar la noche del sábado y acepté la invitación mientras me iba rápidamente hacia donde había quedado. Me alegré mucho de haber tenido problemas con el hotel aunque había pagado la estancia y sabia que tendría que hablar con el banco al llegar a Barcelona, era feliz, ya tenía cosas que hacer ese fin de semana antes de partir hacía Osaka para coger mi vuelo el lunes y había conocido a dos buenas personas que trabajaban en Tokyo.

Jim O'Connell's

Jim O’Connell en el pub de Shibuya dónde estuvimos varios fotógrafos y amigos charlando mientras bebíamos unas cervezas

La cena con Falsalama y los chicos de Tokyo Beats estuvo muy bien, ésta vez me dejé 1000 yen (unos 6€) en un sushi bar buenísimo, salí de allí con el estomago lleno de sushi. Después de cenar fuimos a un pub de estilo irlandés dónde nos servían cervezas Guiness de medio litro por 500 yen (unos 3€ en ese momento). Todo terminó en muchísimas fotos por la calle de vuelta al hotel mientras me despedía de ellos en el cruce de Shibuya. Me llevo un grandioso recuerdo de todos ellos y espero volver a verlos en mi segundo viaje.

ZA...

continuará 「つづく」… ¡sólo queda el final y a preparar el próximo viaje! habrá que irse preparando porque será de 27 días :D

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Primer viaje a Japón (tercera parte,Yoyogi-Harajuku y Shibuya)

Japan in Love

A la mañana del día después de tan cansado viaje me fui paseando tranquilamente desde el barrio de Shibuya hacia el parque de Yoyogi, que alberga el precioso templo de Meiji Jingu dónde una pareja solitaria me dio la oportunidad de crear mi fotografía favorita de Tokyo (imagen superior). La noche anterior había llovido y a las 8 de la mañana la niebla inundaba el solitario parque, que a medida que me adentraba en él, su imagen se hacía mucho más interesante. Los grandes cuervos de color negro que por allí paseaban le daban el toque final a la película de misterio en la que de repente me vi envuelto.

foggy day

Un hombre paseando entre la niebla del parque Yoyogi

Dediqué mucho tiempo a este parque y a su templo, como en mi viaje brillaba la nula preparación y el jetlag hacía su efecto, no me preocupé demasiado por la típica ansiedad vacacional de verlo todo y me dediqué a disfrutar.

softbank

Después de tanta harmonía y tranquilidad me fui también paseando, hacía la parte más consumista de Harajuku, dónde me encontré con lo que todo el mundo espera de Tokyo, el apasionante mundo freak y mucha gente paseando. De un modo muy simpático vi una mujer dentro de una tienda SoftBank (una compañía de móviles de Japón) que me hacía señas, al principio me extrañó y pensé que era una nueva técnica de márketing nipona para que desembolsara todo mi dinero en ese local pero enseguida me di cuenta de que llevaba mi afición fotográfica a la vista. La propuesta de la mujer: “voy a salir a dar un discurso mercantil a la gente y puedes hacerme fotos”. ¡Y todo eso sin palabras!.

Hello Kitty! softbank

Una mujer intentando atraer clientes a una tienda de móviles con un peluche de Hello Kitty en mano

Todo ocurrió en un día muy extraño, debido al jetlag cometí el error de volver al hotel después de comer un buen bol de Ramen por menos de 3€, ergo lo inevitable sucedió, me quedé dormido.

Por la noche, un poco más fresco, salí a dar una vuelta para cenar y ver el ambiente en Shibuya. Daba igual la hora por la que paseabas por su famoso cruce, siempre había mucha gente. Dicen que más de un millón de personas cruzan por allí en un día normal, no se si será verdad pero en cuanto el semáforo de peatones se ponía en rojo, aquello se inundaba de gente para que, a los pocos minutos después todo el mundo andara cruzando en todas direcciones por el curioso paso de zebra en forma de cruz. Por increíble que parezca, nunca llegué a chocar con nadie, cosa difícil en una ciudad como Barcelona habiendo menos gente en un paso de zebra normal.

shibuya nights

Refjelos de la luz de neón sobre los coches cerca del famoso cruce de Shibuya.

continuará 「つづく」…
La intención de estos posts era hacer un pequeño recordatorio de mi primera andanza por Japón y así planear mejor la segunda. Ha resultado que mientras escribo, recuerdo demasiadas cosas que contar, así que habrá que alargar un poco esto….

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Primer viaje a Japón (segunda parte)

Shibuya excited

Alojamiento de emergencia!

Billete en mano, sólo tengo una cosa clara… quiero ir a Tokyo, más concretamente, alojarme en el barrio de Shibuya y así poder disfrutar de paseos nocturnos con la cámara (photowalks) sin tener que preocuparme por el desplazamiento. Después de ver la inmensidad de Tokyo, comparado con Barcelona se me ocurre buscar hotel a través de Google Maps, me coloco encima del famoso cruce de Shibuya, escribo Hotel en japonés (ホテル) y el primero que encuentro está a 5 minutos andando, me cuesta unos 6,000 yen la noche (sobre unos 40€ entonces, era como volver a la peseta), lo curioso es que éste hotel cada día tiene un precio diferente, aunque de los días escogidos no subía de los 7,000 yen, una vez allí me enteré de que ese sitio era un Business Hotel, es decir, habitación pequeñita con lavabo y pocos servicios añadidos, para mi perfecto y me sobra, hay cosas más baratas por allí, pero no tengo tiempo. Sólo tenían sitio para tres noches, así que el 31 de diciembre, uno de los días más críticos, me tocaría buscar alojamiento otra vez, pero ya en Tokyo.

DSC_0017_pt

Foto del lavabo de la habitación de un Business Hotel, donde podías usar un mando a distancia para limpiar allí donde el papel higiénico no llega ¡cuidado con el regulador de potencia!

El viaje de ida fue perfecto habría sido perfecto a no ser porque no pegué ojo en todo el vuelo, y eso que tenia tres asientos libres sólo para mi que debido a mi estatura comprobé que son más que suficientes para tomar una postura horizontal pero no para profundizar en el ansiado sueño en vistas de 12 horas de viaje. Por lo visto, el japonés que iba sentado en el asiento que contaba cuatro le importaba poco la verticalidad o la horizontalidad, así como las comidas que allí se servían, el hombre, que al parecer iba sólo, se tomó su cerveza y se estuvo como unas 11 horas durmiendo, mientras yo, sin esa habilidad oriental de dormir hasta en el medio de “Plaça Catalunya” me tuve que conformar con ver la película de “Transfomers” (entre otras) en inglés (VO) ya que el idioma español era de algún lugar, lejos del continente Europeo, que añadía más dolor de cabeza a mi incapacidad occidental de dormir (¿español neutro quizá? prefiero el inglés, gracias).

Así me encontré, en el aeropuerto de Kansai, Osaka, a las 8:55 de la mañana, después de unas 20 horas sin dormir y el japonés que tenia al lado como una rosa. Lo peor es que aún tenia que coger un shinkansen (tren bala) hacía Tokyo y no tenía el Japan Rail Pass así que compré el billete de tren en una máquina que tenía inglés pero fue complicadisimo, era muy fácil equivocarse y pagar más de la cuenta. Por suerte, el viaje de ida y vuelta de Tokyo a Osaka con el Nozomi (el tren más rápido que el JRP no te permite coger) costaba poco menos que el JRP de una semana. Sin embargo, después de la experiencia, preferiría haber tenido el pase de trenes porque te ahorras equivocarte de botón o que no te entiendan y acabar pagando de más. Osaka tiene dos aeropuertos y planee el viaje a Tokyo desde el aeropuerto equivocado. Yo me encontraba en el de Kansai, construido sobre una isla artificial así que debía de desplazarme al centro de Osaka para coger el tren bala que me llevaría a la ciudad prometida. Eso me llevó una hora y media más de lo previsto, cargar con las maletas muerto de sueño, coger el tren bala y en dos horas y media más ya me encontraba en Tokyo, Shibuya (la parada era shinagawa).

Entre una cosa y la otra era la una del mediodía y no encontraba el Hotel, allí me di cuenta de que mis conocimientos en Kanji no me servían para hablar con la gente, y menos para preguntar dónde estaba el hotel. Saber Kanji está bien para recordar los carteles, aunque no lo sepas pronunciar, recuerdas los ideogramas y puedes leer el hiragana para intentar relacionar alguna cosa, además en Tokyo hay mucho cartel escrito con caracteres más familiares para un occidental, el roumaji. Pero necesitaba hablar y el inglés de poco servía.

Andé sin rumbo y estuve perdido durante dos horas. Los japoneses me intentaban ayudar con todas sus fuerzas, y por mucho que los numeritos, algo así como 2-4-4 (en teoría, la ubicación del hotel) no les decía nada, era igual, ellos lo intentaban. Uno de ellos me sacó un gran libro que me recordó a un Atlas de Tokyo, pero no hubo suerte, al final le tuve que decir “arigatou gozaimaaaassss” y alejarme porque aun sin tener ni idea de lo que le preguntaba, él era feliz intentando ayudar, así que me miró y me dijo algo así como “faiguto!!!”, palabra japonesa que proviene del inglés y quiere decir “lucha!” (fight!), puede parecer una tontería pero en ese momento me sirvió de mucho y luché con todas mis fuerzas para encontrar el hotel, aun estando medio dormido.

No haría falta contar, que cuando llegué al hotel, sin haber comido ni nada, caí rendido sobre la cama y dormí profundamente unas horas, hasta que el hambre pudo más que el sueño y desperté. Salí a la calle y me compré comida en un kombini (tiendas 24h) que estaba muy cerca y por menos de 3€ cené en la habitación con cuatro fotos por el camino de regalo, se me caía la lagrimita, ¡por fin estaba en Tokyo! ufff! que sueño.

comida del kombini

Preparando el te verde en el hotel

Después de cenar dormí hasta las seis de la mañana del día siguiente… Al despertar una duchita, un te preparado en la habitación patrocinado por Sony… y ¡a disfrutar de Tokyo!

continuará 「つづく」…

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Primer viaje a Japón (primera parte)

some trip arrangements

Dentro de dos meses volaré rumbo a Japón por segunda vez, por ese motivo voy a hacer un poco de memoria y voy a recordar lo que ya viví en mi primer contacto con el pueblo Japonés y mis pasos por la fascinante ciudad de Tokyo.

Todo empezó un Miércoles 19 de diciembre de 2007 a las 11 de la noche [insertar aquí un analepsis con fundido a negro]….

Hace años que tengo planeado un viaje a Japón pero sigo leyendo blogs e informándome día a día con el sueño de que probablemente, y si todo sale bien, en abril de 2008 pueda hacer mi primer viaje. Ya en casa, después de llegar al Kanji número 500 del libro “Kanji para recordar” me dispongo a abrir el correo y la cuenta de twitter. Allí me encuentro con un correo y un twitteo de Fran Simó, conocedor mis intenciones turísticas que en ambos mensajes me informa de un vuelo interesante: Barcelona – Osaka por 399€. Puedo asegurar que el billete lo compré a ese precio, sin trampa ni cartón, sin contar 12€ de gestión que pagué con mucho gusto como si de una buena propina se tratara.

Antes de comprar, logré sobornar convencer a todo el mundo, trabajo incluido, de que mi destino era coger ese vuelo y perderme, cámara en mano, por la ciudad que siempre había soñado ver. El requisito de dicho billete era volar antes del 31 de diciembre y volver a partir del 7 de enero, lo que añadía a mi viaje infinitas posibilidades de preparación nula; “voy a ir a Tokyo cómo sea”, me dije, sin saber siquiera la distancia que separaba la capital nipona de Osaka. Después de mucho mirar, y de largas charlas con mis familiares que me apoyan en todo momento. Compro un billete en el que se puede leer que salgo de Barcelona el 27 de diciembre para volver el 7 de enero, ahora sólo me queda encontrar alojamiento en Tokyo, que fue de lo más complicado teniendo en cuenta que en esas fechas hay muchísimo turismo interno y estaba todo hasta los topes.

Transición a negro…. continuará 「つづぐ」

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“Start a Blog” o lo que es lo mismo, “insomnio”

I will leave Japan tomorrow...

Habitualmente uno no tiene problemas en irse al sobre. Sentarse encima de la cama, quitarse esas cómodas zapatillas de verano e inmediatamente después de haberse estirado, dejar la mente en blanco y despertar al día siguiente. Es algo que curiosamente hago todos los días (y se ve que hay más casos en el mundo). El hecho es que a veces uno se pone a pensar y el reloj sigue, incansable, contando los minutos y las horas.

Una de las causas de éste insomnio puntual; pensamientos de un viaje a Japón esbozado, a dos meses vista, que después de toda una tarde buscando alojamientos con el Google Chrome se encontraban bailando y danzando, hoteles, hostales y ryokanes impidiendo divisar la pared blanca necesaria para llegar al standby.. fue entonces cuándo llegó la genial absurda idea de crear este blog.

La experiencia me dice que no soy constante en el arte del blogueo. En mi favor alegaré que esto lo hago para dar envidia informar a mis familiares, amigos y compañeros de trabajo sobre mis pasos por el país nipón. Esto de informar en tiempo real se ve que está ahora muy de moda y no voy a ser menos, además te ahorra de contar, por lo bajo, 500 veces las experiencias vividas cuándo vuelves al trabajo.

Así que queda dicho, por otra parte, que de momento usaré siempre el idioma en el que escribo estas líneas para que a todos los interesados a los que va dirigido éste blog lo puedan entender, incluidos Hiro y Ayumi, que conocí en Tokyo, y que están estudiando español, a los que envío saludos y muchos ánimos con el idioma 「頑張って!」.

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