Archive for November, 2008

La abuela de la lavandería de Osaka

Estando en Osaka en un día lluvioso, y con mucha ropa sucia, me he dispuesto a ir a la lavandería por primera vez en mi vida. La verdad es que es muy fácil, metes la ropa y el dinero (500 yen en monedas de 100), seleccionas que tipo de ropa has puesto, y todo va automático, el jabón y el suavizante entra en el bombo automáticamente y tan solo tienes que esperar el tiempo indicado en la pantalla digital, que en mi caso, al ser más de 30 minutos he vuelto al hotel andando y me he conectado a internet un rato mientra esperaba.

La primera vez que he ido a llevar la ropa, sólo había dos chicas que parecían inglesas y me han caído bastante mal, como la mayoría de turistas que me encuentro por este país. Yo siempre me introduzco con una sonrisa y parece que te miren con desprecio o miran para otro lado. Quizá no quieren ver a gente no japonesa, ni idea y tampoco me interesa, pero estas dos deberían arder en el infierno tener un poco más de modales, tampoco se trata de ser amable/empalagoso. Con un hola y adiós (en el idioma que sea) es suficiente.

En cuanto el móvil me ha avisado de que faltaban dos minutos, he ido hacía la lavandería con la maleta, llovía un poquito, y al entrar torpemente con la maleta al estrecho local, me he encontrado con una pareja de japoneses, de unos 20 años, sentados en un pequeño banco. Han saludado en plan pasota, pero como mínimo han saludado (+ sonrisa). La lavadora marcaba un minuto para el final y justo en ese momento ha terminado. Ahora tocaba meter la ropa dentro de la secadora y leer un poco de un manga de Doraemon que me he comprado en japonés, para hacer pasar el rato. A los cinco minutos la pareja se ha ido con su ropa y poco después vuelven a entrar las inglesas, las saludo pero voy a la mía, sigo leyendo… no hay contestación….

Con todo este panorama, las dos inglesas recogiendo y plegando la ropa, y yo leyendo manga lo que buenamente podía, ha entrado una señora bastante mayor y bajita. Primero veo que se acerca dónde está mi secadora, con lo que me levanto por si la para o algo, parece despistada y empieza a mirar dentro de las lavadoras y vuelve a mirar mi ropa. Abre todas las secadoras, a todo esto, las dos inglesas ni puto caso pasando del tema, encima la mujer se acerca para ver que ropa están guardando las chicas y ellas le dicen que qué está haciendo (en inglés). Me acerco a la señora, y le pregunto “fuku wo arimashita ka?. naka?”, que aunque no esta muy bien dicho, es “había ropa?”, “aquí dentro”, mientras señalaba la lavadora… por si se la habían robado. No se como se dice buscar, robar, etc… no tenía recursos para esta situación en japonés así que he ido intercalando el inglés y la mujer me entendía. Con todo esto, al final resulta que la había dejado en otra lavadora, ya la veía yo un poco errática a la pobre.

Durante ese rato hemos estado hablando, ya que le ha resultado muy curioso que alguien extranjero le ayudara y que dijera según que palabras en japonés (ya no me acuerdo de todo lo que le dije mientras iba de un lado para otro pero yo lo intentaba). Con esas que, lo típico, soy de Barcelona, estoy de viaje, mira hago fotos y le enseño las fotos en el móvil, etc… Después de mucho charlar se va y me dice “nice to meet you! have a nice trip” a lo que le digo “hajimemashite!” (encantado de conocerle). A los pocos segundos de irse me doy cuenta de que se ha dejado el paraguas, lo cojo, salgo a la calle corriendo y se lo doy mientras le digo “anata no kasa wo wasureta” (te has olvidado el paraguas). Bueno, pues me quedo solo otra vez en la lavandería ya que los pantalones necesitan otros 10 minutos de secado y los jerséis los he puesto poco rato porque no se pueden poner en la secadora.

Cuando las secadora ha llegado a su fin, y ya tenia casi toda la ropa metida en la maleta de nuevo, entra alguien en la lavandería, yo estaba casi sentado en el suelo plegando la ropa, al levantarme veo otra vez a la abuela, que se ha pintado un poco y me pregunta si me apetece ir a cenar algo. En ese momento me he quedado un poco a cuadros, no estaba muy seguro y tampoco puedo decir que me fiara del todo, después de pensarlo mientras me hacía la maleta y el despistado… Le digo ¿voy con la maleta…. cerca?, a lo que me contesta que sí. En ese momento pensé que si me intentaba meter por alguna calle secundaría le diría alguna escusa.

Hemos andado muy poco, realmente estaba cerca, y el lugar era un Izakaya, que es lo que se dice un bar típico japonés, dónde la gente va a tomar cerveza o alcohol y tomar tapas con la mayoría de cosas fritas. Yo no estaba muy convencido de todo aquello, además, había dos personas atendiendo el bar, y el más joven, que podría tener unos 30 como mucho, me sonreía. No entendía muy bien esa sonrisa, si detrás de esa complicidad, había escondido un mensaje de “la que te ha tocado” o simplemente era normal y le hacía gracia que un chico extranjero y una mujer mayor japonesa entraran en un Izakaya (o quizá ha pensado que soy un gigolo? vaya tela, en fin). A todo esto pienso, bueno, si al final toca pagar, como mínimo que pida tapas que estén bien , como es japonesa, y le he dado carta blanca. Al principio he empezado a dudar, la mujer ha empezado a pedir de todo, los platos cuestan entre 115 y 220 yen y claro, ve sumando. A todo esto, me pido una cerveza. Y de vez en cuando la mujer seguía pidiendo, tampoco hemos hablado mucho, y encima a la que le pregunto si tiene familia me dice que no tiene hijos, sus padres murieron y su marido también, me disculpo pero tampoco se como reaccionaría un japones y cambio de tema. Al menos, a la pregunta de si trabajaba me ha dicho que sí, en una oficina. Total, no ha habido conversación y le he enseñado más fotos por “hacer algo” mientras me decía, pide otra cerveza y ha vuelto a pedir más comida.

Sonrisas del camarero, más comida, pide otra cerveza…. No estaba a reventar pero tanta fritura me cansaba y empezaba a pensar que todo eso me tocaría pagarlo a mí, que de un momento a otro esa señora se iría corriendo del lugar y que se estaba aprovechando de mi inocencia. Al final le he dicho, mira, me lo he pasado muy bien pero tengo que ir al hotel, estoy lleno. El camarero va y nos trae en ese momento alguna tapa que habría pedido la señora. Y me insiste, pero pide más cerveza, no tienes hambre? etc…. Le contesto que no puedo, al final pide la cuenta y el chico se acerca a mi como a sabiendas de que voy a pagar yo y…. ¡La mujer saca un billete de 5,000 yen! a todo esto, como vi que tampoco subía una barbaridad me ofrezco a pagarlo yo y no quiere. No insisto demasiado con lo de pagar porque si no los japoneses se enfadan, una vez te dicen que pagan ellos ¡pagan ellos!. Y yo dudando de ella todo el rato.

Total, salimos del izakaya y me acompaña al hotel con el paraguas en mano. Ahora llueve más que cuándo hemos entrado y nos despedimos en el hotel mientras le doy las gracias. Me disculpo también por tenerme que marchar y me vuelve a decir aquello de….

…”have a nice trip! sayoonara”…

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Los japoneses y su afición por la comida (gyozas en Fukuoka)

A los japoneses les encanta la gastronomía así como hablar sobre ésta, no es que los extranjeros no nos atraiga la gastronomía, pero prueba de esta gran afición son los programas de televisión que están dedicados exclusivamente a degustar la comida que se puede encontrar en los restaurantes de Japón, mostrando sin temor alguno exactamente dónde está situado el restaurante y dando la opinión sobre la comida delante del camarero. Incluso se hacen reportajes al extranjero dedicados casi exclusivamente a la gastronomía, como el caso de un documental que vi en el avión sobre Barcelona, en el que se mostraban restaurantes y bares del lugar mientras daban su opinión sobre la comida, también se podían ver algunos lugares turísticos para acompañar, siendo la gastronomía el elemento principal del viaje. Así que no es raro el día que enciendo la televisión del hotel y veo a un japonés comiendo y dando su opinión, en España se pueden ver muchos programas de cocina pero no de “degustación” y crítica de restaurantes.

Además, en Japón, cada región tiene fama de tener una especialidad gastronómica. El okonomiyaki en Hiroshima, el ramen y los gyoza en Fukuoka, … Casi siempre que hablo con un japonés y le digo que voy a un sitio, me recomienda que pruebe tal plato, porque es una especialidad del sitio.

Esta pequeña introducción es para hacer un poco el japonés y recomendar un sitio en la ciudad de Fukuoka (Hakata) en el que he comido unos Gyoza buenísimos, por si algún día os va de camino…

Los Gyoza son unas empanadillas que tienen su origen en la gastronomía china pero son muy populares en Japón. Dentro de estas suele haber carne y/o vegetales, normalmente cerdo, pollo o camarones, aunque creo que hay de más tipos. Se puede hacer al vapor pero se acostumbra a hacer a la plancha, en Barcelona las he llegado a comprar para freírlas con abundante aceite o para hervirlas en agua. De momento, las que he comido en Japón siempre han sido hechas a la plancha y son más bien pequeñas respecto a las que he visto en Taiwan.

En el restaurante Tetsu-Nabe, muy cerca de la estación de Gion de Hakata, tienen como especialidad los Gyoza de cerdo con vegetales y están buenísimos. Se piden raciones de 8 aunque recomiendo que os pidáis dos raciones (16) por persona si sólo vais a comer Gyoza porque son pequeños. Te los traen dentro del mismo recipiente dónde se han cocido para que se mantengan calientes (¡cuidado que quema!) y tienes una salsa especial y una especie de pimienta picante a añadir que tengo que enterarme de que es, que se hecha dentro de un recipiente y se untan las gyoza antes de llevárselas a la boca (podéis seguir este enlace para ver fotos del plato y la salsa). Dos raciones cuestan menos de 1000 yen (click para conversión) y a parte la bebida, ya que aquí es habitual que te traigan agua fría con hielo o te, como servicio gratuito.

testu-nabe map

Para llegar, solamente debéis coger el metro y bajaros en la estación Gion que está a una parada de Hakata, que es la principal y por dónde llegas con el tren bala. En la estación de Gion hay un mapa que lo indica aunque está en japonés, os pongo la foto y fijaros que simplemente hay que salir por la puerta número 5 de Gion, la segunda calle a la derecha (contando la pequeñita que hay nada más salir del metro) y otra vez, la segunda a la derecha, en seguida lo veréis porque no hay casi restaurantes alrededor y en el mapa que es pongo, es el primer símbolo de restaurante que se pude ver.

testu-nabe

Buscad este cartel de la puerta, dónde se puede leer el nombre del restaurante, tetsunabe.

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Fukuoka, una ciudad moderna

Hoy he partido de Hiroshima y me quedo con este mensaje que se puede leer dentro del Museo de la paz (¡entrada solo 50 yen!):

whydontwarsend

Por desgracia, ayer no estuve muy fino y no pude más que visitar el castillo de Hiroshima y unos jardines muy bonitos que hay cerca de este. Las piernas casi no me respondían y me dolía la cabeza aunque no tenía fiebre. La combinación perfecta para estar de vacaciones, suerte que ahora que estoy en Fukuoka, me encuentro mejor, y me veo capaz de volver a la acción.

aspirin

Para ir de Hiroshima a Fukuoka (a la estación principal Hakata) solamente he tenido que coger un tren bala del tipo Hikari, un poco más lento que el tren más rápido, ya que voy con el JRPass.

Hikari

Creo que he tardado poco más de una hora en llegar y ni me he dado cuenta de si pasa por algún puente o túnel más largo de lo normal ya que Fukuoka se encuentra en la isla sur de Japón, una de las tres mayores islas que conforman la geografía y dibujo de este país a rasgos generales.

Estando en el tren, cuándo pensaba en Fukuoka, al estar situada en la parte sur de Japón, me imaginaba una ciudad que podría parecer un pueblo, con alguna parte más moderna pero con ese aire antiguo que se puede ver en las partes más alejadas del centro de las ciudades japonesas, como en el caso de Tokyo y sus afueras. Estaba equivocado. Me ha sorprendido ver que es una ciudad muy moderna y con un buen sistema de líneas de metro. He comprado un pase, que no es exclusivo de extranjeros, que me permite moverme durante un día en metro pagando 600 yen. El billete por un día lo he comprado en una máquina expendedora de billetes dónde también podías comprar el de niño por la mitad de precio, 300 yen, con lo que mi mente occidental no ha podido evitar pensar que si esta máquina la ponen en según que países, más de uno con barba compra el pase de niño, no se como lo controlarán.

Volviendo al tema de modernidad en Fukuoka, al bajar a la estación Tenjin del metro, a pocas paradas de la de Hakata, debes pasar por un túnel que conecta dos estaciones si quieres hacer transbordo o simplemente para ir a según que sitios más rápido. El tema es que no es un túnel claustrofobico como los que conectan la mayoría de estaciones “importantes” de Barcelona. Es ancho, está lleno de tiendas, luces, colores, y todo está muy bien indicado con muchas salidas a la calle y una cosa importante… numeradas, odio que las salidas de las estaciones de Barcelona no estén numeradas como lo están aquí, es más fácil recordar un número cuándo ya sabes por dónde salir que recordar una palabra que es nueva para ti, dile a un extranjero que vaya por la salida del “portal de l’Angel” o por la salida 12, si tiene la misma memoria prodigiosa que yo, a los 10 segundos ya no se acuerda de las nuevas palabras “portal de l’Angel”.

¡Con adornos navideños y todo!

Tenjin, Fukuoka metro

Tenjin, Fukuoka metro

Desde la parada puedes encontrar muchos centros comerciales y algunos restaurantes. He entrado en el primero que he visto bien de precio (que últimamente voy muy alto) y que además tuvieran Ramen, una especialidad en esta ciudad como lo es el okonomiyaki en Hiroshima. No es la primera vez que voy a un restaurante en el que hay una máquina expendedora de tiquets en la puerta y escoges los platos, la bebida, etc… desde allí. Al final me he decidido por tempura acompañada de udon, ya comeré Ramen dónde lo preparen al estilo de Fukuoka. Al pagar he tenido que sacar dos veces la cartera porque con el billete de 1000 yen no me llegaba para una cerveza y al sentarme, lo he hecho en una mesa pequeña de dos en vez de en la barra, con lo que se me acerca un chico de rasgos orientales, aunque no parece japonés. Me pregunta en inglés si se puede sentar en la mesa, a lo que yo le respondo con un “no problem!” y un “doozo” (por favor, adelante,… en japonés) mientras señalo la silla. Resulta que mientras pagaba ha visto mi carné de identidad en la cartera y me empieza a contar, en inglés, que él ha estudiado en la universidad de Francia y que hace poco que está aquí, creo que haciendo un doctorado, y lleva un mes estudiando japonés, con lo que, cómo ya suponía pero no quería preguntar directamente es de China y se llama Bao, bueno, me ha dicho que le llame así porque su nombre era un poco difícil de pronunciar. Mientras hablábamos, comíamos los fideos sin hacer mucho ruido, en contraposición a los japoneses, que hacen ruido al comerlos, sorben los fideos y la sopa en señal de que está muy bueno y se es educado, justo lo contrario que en España que cuándo eres pequeño y sorbes los fideos haciendo ruido te ganas una bronca. Hemos hablado muy poco, me ha parecido una buena persona y en cuánto ha acabado de comer se ha ido con mucha prisa con lo que no he podido hacerle una foto pero le he dado mi tarjeta para que visite la web. En ese momento no he podido evitar comprobar que todas mis pertenencias y mi cartera seguían en su sitio, este sitio puede ser seguro, y las personas te pueden parecer buena gente, pero no está de más ser un poco desconfiado a la primera vez que conoces una persona y más de esta manera.

Os dejo unas fotos de cosas curiosas que he visto por allí.

mina, sagrada familia

En este cartel, dentro de un centro comercial, he podido leer de lejos スペイン (-Supein- España en japonés). Se puede ver una foto de la Sagrada Familia. A lo mejor estoy equivocado porque no entiendo todo lo que pone pero creo que sortean un viaje de 8 días a España y entras en el sorteo de dicho viaje por una compra de más de 1,000 yen si rellenas algún papel. Tengo que estudiar más! ^_^!

apetito

Esta cafetería la he visto en el túnel/transbordo que antes comentaba.

El vino

Una tienda de ropa que hay en la parada de Hakata, estaba cerrada y cuándo he visto el cartel de lejos, lo último que he pensado es en ropa.

Paseando por aquí he visto luchadores de sumo haciendo turismo, se ve que en noviembre están de campeonato y se celebra en Fukuoka, a todas horas lo están dando por la televisión.

Mañana por la mañana iré a visitar el RoboSquare, que además de ser gratis, seguro que me va a gustar mucho ya que puedes ver y probar robots allí mismo, además de tener la posibilidad de poder hablar con los mismos ingenieros que los han construido.

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Memorias de un geek en Kyoto

18-11-2008 04:00pm – Kyoto – Desde el bloc de notas en el hotel/Ryokan

Cuando viajas solo, siempre hay algún día en el que estás de bajón y no sabes que estás haciendo solo en la otra punta del mundo. Ves cosas que le gustarían a tu novia, otras que les gustarían a tus amigos, etc… En mi caso me está afectando estos días en Kyoto y no tengo internet, esto lo estoy escribiendo en el bloc de notas. Con internet puedo usar Skype y llamar a la familia a muy bajo precio y siempre sé lo que estoy pagando, además, puedo usar flickr, facebook y enviar correos para estar más cerca de los amigos. Sin internet, para mi, todo se hace más duro. Enciendo el portátil para pasar las fotos y se me van las ganas de escribir nada. Además, para mi era fundamental tenerlo al principio para ir reservando los hoteles y pasar información que no tenía en el iPhone. Ahora mismo voy a mirar Babel en versión doblada, dónde salen escenas en Tokyo y así me despejo un rato y descanso las piernas, que Kyoto parece pequeño pero acabas andando mucho.

Unas fotos de un restaurante que hay en la estación de Kyoto que me ha hecho gracia:

20-11-2008 10:50am – Tren bala Shinkansen Shin-Osaka -> Hiroshima -> Miyajima

Mirar una película en la habitación me fue muy bien, realmente necesitaba hacer algo que no fuera andar ni estar pendiente de qué comer, dónde ir, que tren coger, etc… Ver una peli era la mejor opción ya que no he llevado ningún libro para leer.

Hoy voy a Miyajima y dejo Kyoto con un sabor agridulce. Imagino que al ser los primeros días, justo después de ir a Taiwan en avión, coger muchos trenes, etc.. a afectado mucho mi manera de ver Kyoto. Además, el hotel de Taiwan era un cinco estrellas que no era demasiado caro. En cambio, el ryokan de Kyoto era un sitio barato, con ducha y labavo compartido, todo un poco cutre pero efectivo.

Kyoto es bonito, sobretodo por sus templos y partes más antiguas, la visita al Fushimi Inari para ver los torii que salen en “Memorias de una geisha” ha sido para mi la mejor excursión.

Hombre simpático Coffe

En Kyoto conocí a un hombre que lleva un restaurante cerca del templo SanJuuSanGen-do, ojalá hubiera más personas así en el mundo. Entré en su local para tomar un café por la mañana y acabé comiendo unos yakisoba buenísimos que preparó su mujer. Mue fue de fábula ya que necesitaba descansar las piernas, y para mi es más importante la gente que los templos o lo que pueda haber en un país o ciudad. Todo me costó exactamente 1000 yen y acabé tomando sencha que el hombre iba preparando de vez en cuando, el precio no era exactamente lo que había tomado, simplemente que el hombre le pareció bien pedir 1000. Además, como vió que estaba muy interesado en aprender japonés (y nos comunicábamos en japonés cómo bien podíamos) me regaló dos libros sobre Kanjis que parecen hechos para ir a la escuela. Al irme le pedí si podía hacerle una foto e intercambiamos las direcciones para enviarle la foto por correo ordinario.

Hombre simpático en Kyoto

A ver que tal se presenta Miyajima, después de Miyajima voy a pasar unos días en Hiroshima. Algo me dice que voy a comer bien ya que me encanta el okonomiyaki y tengo entendido que allí es su especialidad. Tengo mucha curiosidad también por ver como tratan todo lo que ocurrió con la bomba atómica.

Después de Hiroshima tengo intención de ir hacía Fukuoka, aunque tengo pendiente, al volver hacía el norte, ir a Kobe a comer un poco de carne y pasar por Nara para hacer fotos a los animalicos.

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Treinta y seis grados y medio

Antes de coger el vuelo a Taiwan compré este obento en el mismo aeropuerto de Narita, para no ir con el estómago vacío, aunque notaba un leve dolor y no tenía claro si era por el hambre o el cambio de horarios….

Todo por 720 yen (unos 6 euros con el cambio a 125 x Euro) y mucho más bueno que algunos restaurantes japoneses regentados por chinos que hay en Barcelona

16-11-2008 – Kaohsiung, Taiwan
Estoy escribiendo esto en la ciudad de Kaohsiung, una ciudad muy industrial situada al sur de la isla de Taiwán. Hay pocas cosas que visitar, la vista desde la habitación, en el piso 61 del hotel Splendor, da una falsa imagen de facilidad a la hora de caminar y llegar a los sitios dentro de la ciudad. En primer lugar, la vista nocturna no ofrece nada, no hay casi luces en los interminables edificios que se dispersan en el horizonte, en cambio, cuándo el calor del sol acecha contra el color grisáceo de los edificios, uno puede apreciar la densidad de edificios relativamente altos que hay dispersos entre las cuadriculadas calles de la ciudad, cuyas farolas son casi la única fuente de luz nocturna evitando la visibilidad de tan altos edificios.

Mask Rider - Kaohsiung @ Taiwan

Treinta y seis grados y medio de calor corporal es lo que entiendo yo por una persona que no tiene fiebre. Después de viajar a Taiwan, es también, lo que entiendo por una persona que puede entrar sin problemas a Taiwan.

Resulta que antes de coger el avión me empecé a encontrar mal, como una indigestión, el viaje fue un desastre, 3 horas interminables. Cada vez me encontraba peor, y en algunos momentos me notaba como si tuviera fiebre y mucha calor, hasta que ocurrió lo peor… Voy al lavabo y leo que si fumas en el lavabo te expones a las leyes de Hong Kong y te puede caer ¡hasta un año de prisión!, no fumo pero, menudas leyes. Después del lavabo, cuándo ya estábamos cerca de Taiwan, emitieron un vídeo por las pantallas que he comentado en el post anterior dónde decían que si te encontrabas mal, tenias fiebre, etc… debías informarlo a las autoridades de aduanas, que entonces te tendrían que hacer un checkeo express y no se que historias, total, después de ver eso me puse aún peor.

Antes de pasar la aduana llamé a un contacto en Taiwan y llegué a la conclusión de que no diría nada, más que nada porque es un poco difícil que me encuentren la gripe aviar que es una de las razones por las que ponen estos vídeos. Decidido, cuándo me dispongo a ir hacía la aduana, veo una pantalla que muestra a la gente que hay a mi alrededor y su calor corporal, es decir, hay una cámara que mide el calor corporal para ver si alguien viene con alguna enfermedad, hago caso omiso y a los pocos segundos oigo unos gritos detrás mío, en chino supongo, me giro y veo una mujer asiática se me acerca a mi cuándo me habla en inglés y me dice que vuelva hacia atrás. Hago caso a sus indicaciones y ni corta ni perezosa me mete un termómetro por la oreja que mide la temperatura al instante, mira la pantalla y después grita “normaaaal!”. ¡Por los pelos!

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Video on-demand en los aviones

Tanto en el vuelo de Frankfurt a Tokyo con ANA (All Nippon Airways) como en el vuelo de Cathay Pacific de Tokyo a Taiwan disponía de pantallas para ver las películas y documentales que quisiera, todo esto en “economy class”.
A través de un mando puedes navegar por los menús y escoger el vídeo que quieres ver. También había juegos pero ningúno me llamó la atención.

Las fotos las hice con el móvil, no sea que al sacar una Nikon D300 me acusen de terrorismo como pasa en según que sitios.

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Primer post desde el avión

Este primer post lo estoy escribiendo desde el avión el miércoles 12 de Noviembre, cuando apenas llevamos 2 horas y estamos sobrevolando Moscú a 10 mil metros de altura.

Ya he cenado mi primer plato japonés del viaje y ya voy por la segunda cerveza (Asahi Biru!) dentro del mismo avión. Tengo intención de dormir un rato después de escribir este post y por razones obvias voy a publicar en cuando llegue al hotel pueda. Finalmente ha sido en Taiwán, el viernes, por problemas técnicos no pudo ser antes.

Como por el momento no hay vuelos directos a Japón desde España para la plebe (si eres rey sí), acostumbras a hacer escala en Frankfurt (almenos con Lufthansa). Resulta que podía escoger entre continuar con Lufthansa o viajar con ANA (All Nippon Airways). Al ser esta última, una compañía japonesa, desde mi punto de vista, ofrecía acercarme de nuevo a la cultura japonesa antes de llegar a Japón. Y así ha sido.

Nada más llegar a la terminal de Frankfurt, dónde hacía transbordo, me he encontrado que el 95% de las personas que había esperando eran japonesas. Después, poco a poco, iban apareciendo las azafatas y en este caso se trataba de un acierto del 100%, sin contar los dos azafatos (que mal suena xD). Ideal para romper el hielo con el japonés.

Una de las cosas que me hizo decantarme por ANA fue el video on-demand. A diferencia de Lufthansa en el que te ponen la película que quieren y si ya la has visto o no te gusta te aguantas, en ANA todos los asientos llevan detrás una pantalla en la que, a través de un mando, puedes escoger entre películas, documentales, video-clips, etc… además de las típicas radios prefabricadas de rock, classic, pop… que encuentras en los vuelos transcontinentales. No tienen nada en español pero todas las películas japonesas tienen subtítulos en inglés y eso es un punto a favor. Además en el despegue se podían ver imágenes de la parte frontal del avión y durante el viaje puedes ver imágenes de otra cámara que apunta hacía abajo.

(time-lapse)

Llevamos 4 horas y no he podido dormir ni un poquito. Ya me he visto un capítulo de “Just for Laughs” y me he mirado algún vídeo que tenía en el iPhone de las charlas de TedTalks. Lo bueno es que justo ahora he descubierto un vídeo que se llama FLY!FLY!FLY! en el que salen dos chicas japonesas que se van a Barcelona para degustar la comida de mis tierras. ¡Claro que se emocionan viendo lo inmensa que es la Sagrada Família! pero dónde se ensayan más es en la comida. Paseando por la Boquería, justamente han ido al “Pinotxo Bar”, se han pedido un Cava Perelló y se han puesto hasta las cejas de marisco, croquetas, etc… que no paran de comer tapas estas dos, con lo delgaditas que están… En fin… voy a ver si veo algún vídeo más y voy a intentar dormir de nuevo, pero me da a mi que voy a seguir la tradición de no poder dormir en los aviones.

(time-lapse)

¡Por fín he podido dormir! Estoy en ventanilla y hay tres asientos. Pues al de la punta le petó el software y se fue a otro asiento con lo que me quedé solo en una fila de tres, en el avión hay mucha gente pero hay algún que otro asiento desocupado. Entonces me pude estirar del todo y aunque solo he dormido unas 3 horitas ya me es suficiente para aguantar hasta la noche. Llego a las 3 y media de la tarde a Narita.
El Japonés este al que le petó el software me ha caído bien, ha vuelto a su asiento ahora que queda una hora de camino y parece que ya funciona el video on-demand. Sabe hablar italiano porque ha estado viviendo allí pero nos entendemos en inglés, el tío hacía broma con que en Italia tenía la amante y en japón el amor, y me ha chuleado de iPhone libre, se nota que algo ha aprendido en Italia xD. Aunque ahora pensándolo, se refería a una metáfora o era la verdad… pillín…

Este post está llegando a su final… ¡justo una hora y deciséis minutos para llegar a Narita!.

Todo ha ido bien y la tarde en Tokyo ha sido corta pero por lo menos he podido entregar los regalos a Hiro y Ayumi. En el tren de Narita a Tokyo me he encontrado un hombre muy raro que ha visto la bolsa de Barcelona y me ha dicho “español?”… me parece que iba un poco borracho pero me ha hecho gracia aunque se ve que su padre es de Chile, lo que no entiendo es porque hay sitios en el extranjero que se piensan que viviendo en España ya lo sabes todo sobre Méjico, Chile, etc… El hombre se ha ido y justo antes de llegar a la siguiente parada el tren se ha parado y todo el mundo se ha quedado callado… ¿falsa alarma de un terremoto?… ni idea… aunque al llegar a la parada una chica japonesa se levanta y me dice… “adiós!”… la chica se habría dado cuenta de lo que pasó con el hombre y sabrá algo de español. ¡Si es que siempre encuentro japoneses que hablan español en Japón!

En fin, voy a dormir un rato. Oyasumi!!! お休み!!!

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