[Video] Handmade Portraits: The Sword Maker
As one of Japan’s last remaining swordsmiths, Korehira Watanabe has honed his craft for 40 years while attempting to recreate the mythical Koto sword.
Read more on the blog: etsy.me/theswordmaker
As one of Japan’s last remaining swordsmiths, Korehira Watanabe has honed his craft for 40 years while attempting to recreate the mythical Koto sword.
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El kanji de fuego visto cerca de una manguera, dentro de un hotel de Taiwan.
Algunos de los que estudiáis los 2042 kanji del libro Kanji Para Recordar quizá conozcáis una web hecha con el consentimiento del autor del libro James W. Heisig, llamada Reviewing The Kanji. Dicha web está escrita enteramente en inglés pero hay un truco para mostrar los nombres de los kanji igual que en la edición española gracias a un plugin para el navegador Firefox. Los pasos son los siguientes:
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En primer lugar hay que instalar Greasemonkey, prueba haciendo clic en la imagen del mono. Este plugin de Firefox permite visualizar las páginas web de diferente manera según unos scripts que puedes añadir a este. Puedes encontrar scripts de Greasemonkey en la web de userscripts.org, pero si todo esto último te suena a chino (y no a japonés) simplemente instala y sigue con el paso #2.
Pulsa el botón de instalar y Greasemonkey te pedirá confirmación. Este script contiene las palabras en español del libro “Kanji Para Recordar” y se encargará de decirle al plugin que hemos instalado que actúe cuando nos encontremos dentro de la web de “Reviewing The Kanji”.

Si no te has registrado ya, crea un usuario en la web.
Si has hecho correctamente los pasos anteriores, al acceder a la configuración de tu usuario (perfil) aparecerán nuevas opciones relacionadas con GreaseMonkey. Tal como sale en la imagen, debes elegir la edición del libro que tengas impresa.
Como no encontré ningún artículo al respecto, decidí escribirlo yo mismo, espero que os sea de utilidad a los que os adentráis en el mundo de los kanji (¿quizá te lo has propuesto para el nuevo año?). Estuve tentado de buscar el libro en inglés por la gran cantidad de información al respecto en la red (como es habitual), pero en este caso lo descarté. Incluso para la edición española tengo dificultades con sinónimos, o simplemente palabras que tienen matices que “solamente” un nativo puede comprender (vesícula biliar, pasacalle, …) y que es necesario saber para que la historia relacionada tenga sentido, por no hablar de las veces que he tenido que consultar a la RAE, estoy aprendiendo más español que en la escuela.
Aprovecho para recomendaros el blog de Marc Bernabé MangaLand, traductor de Kanji Para Recordar (junto con J. W. Heisig y V. Calafell).
Este domingo 6 de diciembre voy levantarme pronto para ir a la Universitat Autònoma de Barcelona dónde voy a realizar un examen de aptitud de Japonés llamado 日本語能力試験 más conocido internacionalmente por sus siglas en inglés JLPT (Japanese Language Proficency Test) o Noken.
Cartel que anuncia gafas Nikon y no cámaras como pensé en un primer contacto visual.
Este examen es un estándar para evaluar los conocimientos de japonés de los no-nativos y consta actualmente de 4 niveles, dónde el 4 es el más fácil y el 1 el más difícil. Está completamente escrito en japonés (preguntas y respuestas, por supuesto) y consta de tres pruebas, una de vocabulario y escritura, una auditiva, y una de lectura y gramática siendo esta última la que más puntúa. No obstante en ninguno de los niveles se tiene escribir en japonés ni tampoco existe una prueba oral.
Cartel dentro de un autobús que dice “vigila tus pasos”.
En septiembre hice una prueba con el mismo examen del 2007 del nivel 4 y iba sobrado de vocabulario ¡solo me equivoqué en una pregunta!. Aún teniendo carencias en la prueba auditiva y la prueba de gramática decidí apuntarme a un nivel superior, el nivel 3, esto a provocado un pretendido esfuerzo a la hora de estudiar japonés y un aumento de mi productividad en las horas que dedico al estudio. Hace más de dos años que estoy aprendiendo japonés por mi cuenta y me puse la meta de un nivel superior (cosas de ser autodidacta). Hace una semana hice el test del 2007 del nivel 3 y lo aprobé, en vocabulario saqué más de un 90%, y la parte de gramática me fue bastante bien (sobretodo teniendo en cuenta el poco tiempo que llevo estudiándola), la peor parte se la llevó la parte auditiva en la que tienes que enfrentarte a las indecisiones de los que hablan, por ejemplo escuchas “hemos quedado a las 5″ y luego van moviendo media hora por aquí, pero antes quedamos para comer algo, etc. y cuándo tienes que marcar la hora entre las 4 respuestas te quedas con cara de tonto. Así que, todo es posible, y tampoco es que necesite tener un papel que diga que he pasado, solo con el esfuerzo que he puesto durante estos tres meses me doy por satisfecho, lo que quiero es aprender el idioma así que el año que viene ¡al nivel 2!.
A ver si en marzo recibo un sobre con un papel como este:

Imagen de la wikipedia.
Actualización – Marzo 2010: Al final recibí el diploma de aprobado, aunque la nota no es espectacular, aprobé y estoy la mar de contento de haberlo conseguido por mis propios medios.
Hace exactamente dos años que empecé a estudiar japonés desde cero. Fue un mes de Julio en el que me tomé unos días de vacaciones, y paseando tranquilamente por Barcelona me acordé de aquél libro de Kana, el cual había leído por internet, mostraba un método ideal para aprender los silabarios japoneses. Un libro que fui mirando tranquilamente, sin poner mucho esfuerzo y dedicando menos de una hora al día.
En menos de dos semanas me los sabía de memoria, no los podía leer de un vistazo como lo hago hoy, pero los “descifraba”. La verdad, sólo lo hice porqué “pronto” (no sabía cuando) quería ir a Japón, y así, sabiendo como mínimo hiragana, al menos me enteraría de alguna cosa.
Hakata escrito en hiragana.
Después de aquello me enganché y empecé a buscar más información. Antes de ese libro, pensaba que el japonés era un idioma “imposible”, que solo unos privilegiados (occidentales) podían aprender. Pero justo en ese momento, una vez aprendido el libro, lo veía todo muy diferente y con mucho entusiasmo. Aproveché aquel “feeling” para aprender más y decidí aprender el significado de los Kanji (en español) con otro libro de los mismos traductores. Como toda medicina que se precie y sus efectos de tolerancia, subió la dosis de 100 silabas, a más de 2000 caracteres.
En diciembre del 2007 ya conocía el significado de 500 Kanji y gracias a un vuelo por 400€ (ida y vuelta), pasé el fin de año en Tokyo. Allí me di cuenta de que podía entender algunas cosas escritas, si la comida llevaba pollo o ternera, dónde está la entrada o la salida, tenía facilidad para recordar localidades y paradas de metro en japonés… El “problema” era que no me podía comunicar con la gente, bueno, podía coger una libreta y escribir “jeroglíficos” pero no quería llamar la atención de esa manera, así que mi primer objetivo al volver de ese viaje era estudiar gramática básica online en guidetojapanese (en español) y dejar, por el momento, el significado de los Kanji. Esa etapa me la tomé muy en serio, escribiendo todas las frases en una libreta, separando las palabras en otro lado, y buscando más frases con las mismas palabras por internet. Hasta que descubrí Rosetta Stone del cual, hoy por hoy, me faltaría por terminar el último de los tres niveles.
CC: Paco Alcantara.
No voy a entrar en detalles del funcionamiento de RosettaStone, para eso tenéis la web. Me parece un método correcto para empezar a familiarizarse con el uso de partículas y crear vocabulario, adquiriendo cierta facilidad para “pensar” en japonés al no usar traducciones en ningún momento, sólo imágenes. No obstante tiene sus defectos y hay que ser consciente de ello:
En conclusión, RosettaStone puede ir bien para dar un buen empujón a tu japonés si ya tienes un mínimo de gramática, lees hiragana y katakana y conoces algunos Kanji. Pero siempre teniendo claras sus limitaciones y cuestionando lo que expone. Algunas palabras que salen no son tan usadas entre japoneses pero para explicar esto necesitaría escribir otro artículo.
A día de hoy, en realidad hace pocas semanas, he empezado a usar smart.fm, aunque aviso que no hay mucha información/listas en español.
Smart.fm es una comunidad virtual de aprendizaje gratuita.
No se trata de un método nuevo, es un sistema de listas para aprender cualquier cosa, pero me centraré en como lo uso para estudiar japonés, aún así en su web podéis ver una explicación muy clara del funcionamiento (en inglés), he adjuntado un vídeo sobre ello al final de éste artículo. El sistema te hace aprender las palabras en grupos de 5 o de 10. En ocasiones te muestra la palabra en inglés (o español, depende de la lista) y debes marcar la respuesta correcta de entre 5 o 10 respuestas, luego te muestra frases de ejemplo junto con el audio (si el item lo tiene), y también te puede hacer escribir la palabra en hiragana habiendo mostrado el Kanji. Puedes aprender las palabras a partir del idioma o también puedes repasar los Kanji sin ver la traducción, hay varios modos (sí, también hay romaji/hiragana aunque no veo lógico aprender japonés así). Hay algunas listas que están creadas por la empresa que ha creado la web, que realmente son las más completas, y también hay otras listas creadas por los usuarios así como algunas en español. La gracia del proceso de aprendizaje es que te hace revisar más veces los items en los que más fallos cometes, obligando a dedicar más tiempo a estudiar las palabras/frases que para el usuario son más difíciles. Por lo visto hace poco que cambiaron el programa de aprendizaje e hicieron un lavado de cara al sitio web, y me da la sensación que últimamente está cogiendo popularidad entre personas de habla inglesa que quieren aprender japonés. Además, están preparando una aplicación para el iPhone que espero que saquen pronto y así se podrá estudiar también en el metro, y no solo repasar las listas como hago ahora.
Mi usuario en smart.fm: wasabinoise