Primer viaje a Japón (quinta parte y final | de Tokyo a Osaka)

Después de una noche de copas con la gente de Tokyo Beats, empezaba a inundarme una sensación de melancolía. Era sábado y a la mañana siguiente debía volver a Osaka dónde pasaría mi última noche para coger el vuelo de vuelta muy temprano.

Volvía a estar en el hotel de Shibuya con lo que no escatimé en fotos allí dónde no había podido los días anteriores, si soy sincero, mi mala memoria no me permite recordar todo lo que hice aquel día pero recuerdo muy bien que me esforcé en hacer realidad una idea que tenía en mente sobre la cantidad de gente que pasa por las calles más céntricas de ese barrio.

Smells Like Shibuya

Una de las fotos del set Smells Like Shibuya (en el enlace podéis ver el set entero de mi usuario en flickr)

Tenía muchas ganas de que llegara la noche para ir a cenar con dos personas que considero mis amigos en Japón así que mi último día en Tokyo pasó muy rápido. Quedé con Hiro y Ayumi en el manga café que tenía a cuatro pasos del Hotel y nos fuimos andando hacía el restaurante que estaba realmente cerca. El restaurante al que me llevaron se llama Hokkaido (北海道). Su nombre se debe a que el estilo de cocina es típico de la región de Hokkaido, una de las tres islas más grandes de Japón, la que está situada más al norte. Lo mejor de todo es que se encontraba dentro de un edifico en la tercera planta (como lo contamos aquí sería la segunda planta). Desde fuera del edificio nadie se puede imaginar que allí hay un restaurante con detalles en madera y con habitaciones de estilo tradicional a tan buen precio y no salía en ninguna de las guías de las que disponía, era la ventaja de ir con gente del lugar.

La cena fue de lo mejor, me deje recomendar en todo momento por Hiro y Ayumi y quedé impresionado con el cangrejo que nos sirvieron y que cocimos a fuego lento encima de la mesa, se ve que es algo muy habitual en Japón, sobretodo dentro de las casas. El problema llegó cuando con tantas preguntas y tanto hablar nos olvidamos del cangrejo y casi inundamos el local de vapor, por suerte todo quedó en algo anecdótico y no se nos quemó nada.

Para pedir la comida se hacía a través de una pantalla táctil inalámbrica encima de la mesa en la que podías ir consultando en todo momento a cuanto ascendía la cena y añadir más bebidas o más platos que a los poco minutos te traían a la mesa, ¡todo un lujo!. Al final, con bebidas y todo, no recuerdo exactamente cuánto dinero costó ya que fueron Hiro y Ayumi quienes me invitaron (creo que unos 6,000 yen, unos 36€), me supo muy mal que lo hicieran porque tan solo nos conocíamos del día anterior y no hubo manera de hacerles cambiar de opinión, de todas maneras la cena salió muy barata en comparación a lo que te saldría cenar en un sitio de las mismas características en Europa y tenía intención de volverlos a ver algún día que ellos visitaran Barcelona y aprovechar para devolverles el favor, véase la definición que hace Kirai en su blog sobre la cultura japonesa y la palabra “giri“, que viene a ser que siempre que recibes un favor te sientes en deuda con la otra persona y es de muy mal gusto no devolverlo, es casi una obligación. Todo acabó en una cena muy especial, llena de entusiasmo por parte de todos hacía la otra cultura y en la que nos contamos mutuamente muchos sueños para el futuro, ¡gracias a los dos!.

Al día siguiente por la mañana tomé un tren bala (shinkansen de tipo Nozomi) en dirección Osaka. Durante el viaje probé unos caramelos que me regalaron en la cena. La melancolía me recorría otra vez. Esta vez, sentado en el tren bala recordaba todo aquello que había vivido esos días y sobre todo mi encuentro con compañeros de la fotografía y el encuentro inesperado de mis amigos en Tokyo, Hiro y Ayumi.

En menos de tres horas me encontraba en el hotel de Osaka después de un viaje lleno de recuerdos. Osaka me pareció inmenso, sobretodo cuando vi la ciudad desde la ventana de mi habitación, me alegré de pagar 500 yen (3€ entonces) de más por unas vistas mejores.

Last Day in Japan (Osaka) II

Vistas desde la habitación del hotel en Osaka en la planta 24, la noche me costó 9500 yen (unos 60€ del momento)

Ese último día, di un paseo cerca del río y fui a comprar cuatro cosas al Yodobashi Kamera de Osaka, me fui muy temprano a dormir y el viaje de vuelta fue de lo más normal, un poco triste por volver a la rutina pero a la vez feliz de haber conocido a gente tan interesante y por volver a ver a la familia y a mi pareja. Una cosa tenía clara, volvería para visitar el resto de Japón y volvería a encontrarme con mis nuevos amigos.

Fin 「終わり」

3 Comments »

  1. De Viajes Said,

    May 9, 2009 @ 4:27 am

    Si, es cierto. Sin embargo, en cualquier viaje que se precie, debemos tener en cuenta de reservar antes y de asegurarnos que llevamos con nosotros todo lo necesario para pasarla bien en el viaje.

    Saludos, Pamela

  2. jean carlo Said,

    April 18, 2010 @ 8:43 pm

    vale vale tio me comentas el viaje que me gustaria realisar que emvidia pero gosalo pocas cosas como esas se dan en la vida jeje cuidate y grasias por compartir una experiencia tan vella

  3. osakasun Said,

    September 20, 2010 @ 11:30 pm

    Hola amigo, buscando cosas sobre japon encontre este enlace, veo que tu viaje fue hace dos años, pero queria saber que tips me puedes dar a la ora de visitar japon, y cuanto tiempo tardo de osaka a tokio. Pienso viajar y tambien es mi primera vez.

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